La Secundaria Técnica No. 75 conmemoró tres décadas de historia desde su reconocimiento oficial, en una ceremonia que reunió a estudiantes, docentes, exdirectores, autoridades sindicales, personal fundador y egresados de la primera generación para reconocer el trabajo de la comunidad escolar en la consolidación del plantel.

La Secundaria Técnica No. 75 conmemoró tres décadas de historia desde su reconocimiento oficial, en una ceremonia que reunió a estudiantes, docentes, exdirectores, autoridades sindicales, personal fundador y egresados de la primera generación para reconocer el trabajo de la comunidad escolar en la consolidación del plantel.

El origen de la institución se remonta a 1995, cuando el profesor Julio Mauricio Padilla impulsó el proyecto para atender la demanda de educación secundaria en la zona.

Las actividades docentes iniciaron en la Escuela Primaria Manuel Valdés con una matrícula de seis alumnos. Posteriormente, con la participación de maestros y familias del sector, se habilitaron las primeras aulas mediante tarimas de madera facilitadas por la industria maquiladora local.

La escuela recibió su reconocimiento oficial en 1996 con el respaldo del entonces supervisor José Refugio Sánchez Cárdenas, operando en sus inicios bajo la tutela administrativa de la Secundaria Técnica No. 64.

Durante el acto conmemorativo, el director del plantel, José Carmen Gutiérrez González, afirmó que estas tres décadas representan el esfuerzo colectivo y la perseverancia que permitieron transformar un espacio con recursos limitados en un centro educativo moderno y equipado.

En su mensaje, el directivo destacó la labor del personal fundador y de los padres de familia en el desarrollo de la escuela, al tiempo que reafirmó el compromiso institucional de fortalecer la preparación académica, tecnológica, deportiva y cultural de la comunidad estudiantil.

La conmemoración incluyó la develación de una placa de aniversario, el corte de pastel y la reseña del origen del rinoceronte como mascota oficial, elegida mediante un concurso escolar promovido por el profesor Pavel Sánchez que dio identidad a “La Casa de los Rinos”.